miércoles 30 de enero de 2008

AMERICA VS PUMAS, Gran Final 90-91, juego de ida



En la temporada 90-91, las Águilas del América alcanzaron la gran final, disputándola contra un acérrimo enemigo que tenia una cuenta pendiente con el América; eran los Pumas de la UNAM, equipo con el que se enfrentaban por tercera ocasión en una final de liga. La rivalidad acrecentaba aun mas ya que las otras dos ediciones anteriores las había ganado el América en los torneos 84-85 y 87-88. Pero esto ya es historia aparte.

El día 19 de Junio de 1991, las Águilas del América comandados por Carlos Miloc en la dirección técnica y por Antonio Carlos Santos en el terreno de juego, recibieron en el Estadio Azteca la visita de los Pumas de Miguel Mejia Barón, equipo que contaba entre sus filas con el veteranisimo de 36 años “Tuca” Ferretti, jugador extraído del retiro para reforzar a los Pumas en esta campaña.

El partido fue intenso de principio a fin, jugado a gran velocidad y con una gran entrega por parte de ambos cuadros. Los Pumas abrieron el marcador primero al minuto 1 de juego, tras un avanze por el costado derecho, Luís García, fusiló a Adrián Chavez de un tremendo disparo. Este gol, era de gran vitalidad para la causa felina, ya que para esta final el gol de visitante se contabilizaba como doble. La situación estaba bastante difícil para el América ya que aún quedaban 89 minutos del partido y prácticamente habían comenzado perdiendo el encuentro.

Este primer gol no mermó en el animo de los americanistas en lo absoluto, al contrario, el equipo se fue hacia el frente con mayor explosividad, ahogando al puma en su sector defensivo, y bajo esa presión, al minuto 12 Toninho anotó un golazo en una jugada que nació de un saque de banda, Toninho con el balón controlado en sus pies, eludió la marca de su defensor y desde afuera del área disparó para vencer al arquero Jorge Campos. Todavía no se recuperaba la escuadra felina del golpe anímico que le propinó el América, cuando dos minutos mas tarde, Gonzalo Farfan estaba anotaba el segundo gol para la causa americanista tras un error defensivo y confusión en el área.

El cuadro auriazul atravesaba por un terrible momento en el partido, en menos de 15 minutos iban abajo en el marcador 2-1 después de ir ganando, la presión azulcrema no cesaba y se veía mas próximo el tercer gol americanista que el empate por parte de los Pumas. Al minuto 19, en una jugada de vendaval, Juan Hernandez tomo un balón a toda velocidad por el corredor de la izquierda, en seguida filtró un servicio a Zague, quien solo logró puntear el balón dentro del área, pero antes de seguir su curso, Zague fue derribado por un jugador defensivo ocasionando el penal. Antonio Carlos Santos se perfilo para cobrar de la manera que solo el sabía hacerlo y con gran frialdad y temple, puso las cosas 3-1 en la pizarra.

La reacción Puma se dio por ahí del minuto 30 en adelante, cuando comenzaron a elaborar mas jugadas al frente, mas sin embargo la defensa americanista se encontraba lista y bien parapetada en su retaguardia, Rodon, Dominguez, Hernandez, De los Santos y Ortega no cedían tregua alguna, aunque las salidas del equipo ya no eran tan claras ni tan contundentes como al principio, ya que Antonio Carlos Santos y Edu estaban bien custodiados por la defensiva de Pumas, se veía venir la reacción felina.

Pumas volvió para la segunda mitad con la determinación de atacar al América y otra vez, tal y como en la primera mitad, al minuto 1, David Patiño en esta ocasión eludió la marca de Alex Dominguez para anotar un golazo desde afuera del área, el cual Adrián Chavez no pudo alcanzar pese a su gran lanze. El partido estaba 3-2 y aún quedaba mucho por jugar. Lo que siguió a continuación fue un ir y venir a un ritmo vertiginoso, hubo llegadas al arco enemigo por parte de ambos cuadros, las entradas a balón dividido, también iban acorde a la tónica del juego, hubo varias tarjetas de amonestación, inclusive en una de esas, Gonzalo Farfan vio la tarjeta roja por entrada fuerte sobre Juan Carlos Vega provocando modificaciones tácticas en el cuadro americanista, pero a pesar de seguir jugando con diez hombres, el América no fue dominado y el partido concluyó 3-2 a favor de las Águilas.

El partido de vuelta se jugó el día 22 de Junio de 1991 en el Estadio de Ciudad Universitaria; Pumas venció al América 1-0 y se adjudicó la corona, mas sin embargo no fue mejor ni superior equipo que las Águilas, es más, ni siquiera ganaron la serie puesto que el marcador global fue de 3-3, pero fueron campeones porque así lo estipulaba el reglamento de entonces. El juego de conjunto del América de esa época y la gran conducción de la media cancha por parte de Antonio Carlos Santos, quedara plasmado en este vídeo.

miércoles 23 de enero de 2008

AMERICA VS JAGUARES, Apertura 2005, fecha 12



El partido correspondiente a la fecha 12 del torneo Apertura 2005, enfrentaba al campeón equipo del América contra los Jaguares de Chiapas en las devastadas tierras chiapanecas, víctimas del huracán “Stan”, que recientemente había azotado la región, causando una gran desgracia.

América afrontó esta contienda con una racha invicta de 28 partidos de manera consecutiva sin perder. Además de mantener la base del equipo campeón y estadio en el que se paraba, literalmente arrollaba al rival. Hasta que aquel 16 de Octubre del 2005, un modesto e inspirado equipo Jaguar, sacó la garra y demostró que se le podía jugar de tu a tu, e inclusive llegar a humillar al campeón.

El estadio Víctor Manuel Reyna, mostró un lleno impresionante, y las expectativas de un partidazo candente se palpaban en la tribuna. América y Jaguares saltaron al terreno de juego derrochando sus virtudes futbolísticas con un ritmo de juego vertiginoso de ida y vuelta, quizá el América un poco mas cauteloso en su accionar, mientras que los chiapanecos se aferraron a ir al ataque con todo, con mas ganas que orden, cosa que a los 2 minutos de juego les costaría la primera anotación en contra. América aprovechó un desconcierto en el fondo de Jaguares y tras cobrar una falta rápidamente, el “Gringo” Castro centró el balón al corazón del área para que Kleber, rematara de cabeza a la base del poste del “Gato” Ortiz.

Era obvio que Jaguares debía ajustar sus marcas defensivas, si es que no quería sufrir mas de la cuenta a manos de la peligrocidad y contundencia de la delantera Americanista; comandada por Cuauhtemoc Blanco, quien se acombañaba con Kleber Boas y el “Piojo” López. Y así lo hizo, porque para el resto del primer tiempo, el América no pudo demostrar mas su juego colectivo, aunque no dejo de tener sus oportunidades frente al arco de Ortiz, quien salió inspirado en una gran tarde, atajando todo lo que le mandaban.

Transcurría el minuto 26, cuando mas equilibrado estaba el partido y el arbitro del encuentro; José Abramo Lira, de actuación deplorable por cierto, marco una falta dudosa dentro del área americanista del Chaco Gimenez sobre el delantero de Jaguares Alonso Sandoval, decretando la pena máxima y por consiguiente cobrando eficazmente Salvador Cabañas para poner el empate en los cartones.

Al minuto 34, el volante de Jaguares; Felipe Ayala recibió su segunda tarjeta amarilla por falta sobre Cuauhtemoc Blanco y fue expulsado, dejando a su equipo con solo diez hombres en la cancha. Mas sin embargo eso no fue factor en contra ni ningún impedimento para que Jaguares siguiera buscando el arco americanista, porque al minuto 38, Everaldo Barbosa disparo de media distancia un balón que le puso a modo Salvador Cabañas para marcar un soberbio golazo y poner a los Jaguares en ventaja de 2-1.

Antes que el América tuviera reacción alguna, nuevamente al minuto 45, Jaguares cobró una falta a su favor, lanzando un centro al corazón del área americanista para que el delantero Carlos Ochoa rematara de cabeza sobre el Kevin Rojas y anidar el balón en el fondo de la portería de su tocayo de apellido; Memo Ochoa, que nada pudo hacer para evitar el tercer gol de Jaguares. 3-1 era un marcador contundente para ir al descanso, y mas increíble aún para ese equipo americanista de Mario Carrillo acostumbrado a jugar bien y a ganarlo todo.

Para el segundo tiempo, el “Capello” hizo ingresar al talismán americanista, Aarón “Gansito” Padilla y al Alvin Mendoza, para intentar ir un poco mas al frente, pero mas tardaron en ajustarse que Jaguares en hacer el gol que sentenciaba todo. Tras una descolgada de Chava Cabañas, este filtró un balón letal a los pies de Carlos Ochoa, que tras vencer a la defensa americanista, hiciera caer la valla de Ochoa por cuarta ocasión, poniendo una encrucijada a las Águilas del América con el 4-1.

La tribuna del Víctor Manuel Reyna estaba enfervorizada, el cuadro americanista ya no sentía lo duro, sino lo tupido y la noche se le venia encima, mas sin embargo el América debía reaccionar, y así lo hizo. Se fue al ataque con todas sus ganas e ímpetu, logrando meter a todo el equipo Jaguar en su área. Lo que siguió a continuación, fue un constante bombardeo letal hacia la portería de Ortiz. Jaguares aguantó el vendaval azulcrema lo mas que pudo con 10 hombres, hasta que “Gansito” Padilla logró poner a las Águilas en el marcador una vez mas al minuto 32, era el 4-2 y se venía lo bueno. Hubo mas aproximaciones de gran peligrosidad, pero no fue sino hasta el minuto 43, cuando Kleber Boas marcó el 4-3, que sería el marcador final.

Los últimos tres minutos de reposición, nos tuvieron al filo de la butaca, pero no le alcanzo al América que perdió su invicto en Chiapas ante un rival inspirado en un partidazo de ida y vuelta trascendental y memorable. Al termino del partido, un visiblemente alterado y provocado Cuauhtemoc Blanco, fue a encarar a un miembro de la prensa local y la situación no pasó a mayores.

miércoles 16 de enero de 2008

AMERICA VS PUEBLA, Invierno 97, fecha 3



El 2 de Agosto de 1997, el América recibió como local en el estadio de la Corregidora de Queretaro a los entonces denominados Ejecutivos de Puebla. Las Águilas del América lucían un equipo bastante fuerte y bien reforzado, con contrataciones de peso como Sergio el "Ratón" Zarate, el goleador Ricardo Pelaez y el internacional Leo Rodriguez entre otros. Mas sin embargo, el equipo llegaba a este cotejo bajo una gran presión después del mal inicio de temporada en el cual aun no habían podido lograr una victoria todavía. La critica tanto de la afición como de la prensa no se habían hecho esperar, por tal motivo las tribunas del estadio lucían un tanto vacías y algunos aficionados presentes optaron por cubrirse el rostro con bolsas de papel en señal de protesta e indignación.

La ofensiva americanista estaba encabezada por Isaac Terrazas quien patrullaba la banda derecha, Leo Rodriguez y García Aspe por el centro del campo se encargaban de distribuir el juego y Edson Astivia se desenvolvía por el corredor de la izquierda. Todos con un objetivo claro, surtir de suficientes balones en el área a Ricardo Pelaez; contundente rematador de cabeza. Para el América era de vital importancia marcar un gol lo antes posible, ya que a medida que transcurría el tiempo la presión por parte de la afición acrecentaba, y se empezaba a sentir el desapruebo general y la rechifla, principalmente cuando Leo Rodriguez tomaba el balón y lo perdía fácilmente a causa de su mal manejo y el hecho no pasarlo a sus compañeros desmarcados.

América domino ampliamente el partido y acecho constantemente la portería del guardameta camotero Gerardo Rabaida, hasta que al minuto 14 encontraría el premio a su insistencia cuando por medio de un tiro de esquina, Ricardo Pelaez el hombre gol del momento, se elevo en el aire ante la deficiente marca del Puebla, para entonces rematar de cabeza y poner en ventaja a las Águilas 1-0. Con el gol, América logro un respiro importante y pudo relajarse de la presión a la que había venido siendo sometido por su propia afición y pudo concentrarse en el manejo del balón en el medio sector.

Para el segundo tiempo, el América siguió insistente, buscando ampliar su ventaja en el marcador y al minuto 10, logro anotar el segundo gol en una bella jugada de conjunto, bien tejida en el área poblana y excelentemente elaborada por García Aspe, Leo Rodriguez e Isaac Terrazas para que finalmente Ricardo Pelaez de un sutil toque venciera nuevamente al arquero Rabaida.

El Puebla jamás pudo levantarse en el juego, el América no se lo permitiría, luciendo sumamente superior, las Águilas condujeron el balón a placer y atacaron la portería de los Ejecutivos cuantas veces quisieron ya que la defensa del Puebla ofrecía todas las facilidades, estaban perdidos en su propio nepotismo, tan así que al minuto 37, Duilio Davino se incorporó al ataque americanista para rematar un tiro de esquina a favor y tras varios rebotes en el área se encargaría de marcar el tercer gol.

Cuando todo indicaba que el juego terminaría con el marcador final de 3-0, apareció el ímpetu goleador de Ricardo Pelaez una vez mas al minuto 45, para cerrar con broche de oro una tarde redonda y de inspiración, y acreditarse su tercer gol personal en el partido y el cuarto para el América. El marcador final, fue entonces un contundente 4-0 favorable a las Águilas del América que volvieron a reencontrarse con la senda del triunfo y con el cariño de su fiel afición.

lunes 14 de enero de 2008

AMERICA VS CRUZ AZUL, Final Interliga 2008, filmado X Oscar



Hacia mucho que no nos tocaba ver un buen partido de fútbol en tierras estadounidenses, y justamente el Sábado 12 de Enero se dio el Clásico joven del fútbol nacional, América contra Cruz Azul en el estadio del Home Depot Center en Carson California, precisamente para disputar la final del torneo Interliga 2008, en donde la mesa estaba mas que puesta para tremendo banquete de fútbol.

Hacia un par de días atrás que anticipaba yo este encuentro con ansiedad, y así el Sábado comencé mis actividades y asuntos personales desde muy temprano, pues era importante terminar a tiempo y desocuparme, para que a las 12 del medio día, poder trasladarme a Los Ángeles desde la ciudad de Bakersfield, mas o menos a una hora y media de camino en auto.

Mi primer destino fue el Sheraton Hotel, lugar de la concentración americanista, en donde tenia que parar forzosamente para saludar a unos amigos y recoger mis boletos de cortesía, después, me traslade al estadio, pues se anticipaba el lleno total. Había que buscar estacionamiento y el acceso al estadio, pues mi intención era evitar las largas filas y la aglomeración a como diera lugar.

Una vez ya adentro del estadio e instalado en mi asiento, me fui contagiando del ambiente que se vivía. Vimos como salto nuestro equipo a la cancha a hacer movimientos de calentamiento y elongación, además vimos como Ochoa y los porteros calentaban y entrenaban por separado con el profe Verderi en una de las porterías; de esa manera nos dimos cuenta cual seria la alineación titular del América para esta noche historica.

Justo a las 2030 horas, se dio el silbatazo inicial, la Monumental brinco y canto durante todo el encuentro, todo un espectáculo aparte; además que los americanistas éramos mayoría abrumadora en el estadio. De veras que mis felicitaciones a toda la banda que apoyo al América esa noche, fue fabuloso ver como opacamos a los cuantos aficionados azules que venían a apoyar a la máquina. El partido fue bastante emocionante, con todos los elementos e ingredientes que lo conllevaron a tener carácter de juego cardiaco.

Sufrimos y gozamos y volvimos a sufrir y volvimos a gozar y agonizar después de cada gol de ambos cuadros. Después de recorrer la distancia de tiempo normal, los tiempos extra y la serie de penales. Terminé literalmente sin uñas, me las había comido todas de los nervios, y no fue, si no hasta el final de la noche, cuando todo se dicidió en el ultimo penal cobrado por nuestro capitán German Villa, quien gracias a su frialdad y determinación, nos puso en la Copa Libertadores. Finalmente el primer logro esperado, después de mas de un año de fracasos. Creo que la ultima vez que viví algo similar fue en la final del Clausura 2005.