martes 25 de septiembre de 2007
AMERICA VS CRUZ AZUL, Liguilla 95-96, juego de ida
El llamado clásico joven era disputado una vez mas en instancias importantes de liguilla, puesto que en esta ocasión se definía el pase a la semifinal del Torneo de liga 95-96. El día 17 de Abril de 1996, se jugo este partido de ida de aquella inolvidable serie de cuartos de final en la cancha del Estadio Azteca, en donde la Máquina Cementera hizo las veces de local.
Las Águilas del América enfrentaron el compromiso con un cuadro sólido lleno de figuras, Zague, Kalusha, Biyik, Luís García, Juan Hernandez y el portero Adrián Chavez, apoyados además por la juventud de German Villa en el medio sector. En aquella época el América venia atravesando por una crisis interna y malas actuaciones durante la temporada, algo así como en la actualidad, que le costaría la salida al entonces DT Marcelo Bielsa; de tal manera que el equipo había quedado interinamente en manos del también argentino Jorge Castelli (qepd), quien logro retomar el vuelo hacia la liguilla.
El juego fue intenso de principio a fin, con ambos equipos bien parados y compenetrados en su accionar tanto ofensivo como defensivo; sin embargo América se fue adueñando poco a poco del terreno de juego y comenzó a tocar con mayor precisión el esférico, por su parte Cruz Azul intentaba surtir de balones a su ariete Carlos Hermosillo quien fue anulado completamente por Juan Hernandez. Fue tal la presión americanista que en los primeros 15 minutos de juego y con el marcador todavía en cero, el América ya había tocado la puerta albiceleste con varias oportunidades claras de gol que el arquero Norberto Scoponi de gran desempeño había logrado desviar.
El partido se estaba jugando a un ritmo intenso y se vislumbraba un gol, pero, mas que de la máquina, uno del América; y no fue si no hasta que Juan Hernandez desbordó por el costado derecho, mandó un servicio al área y mientras la defensa celeste miraba y esperaba pasivamente, Omán Biyik con aquel olfato de gol, anticipó a su marcador y en un gran lance de palomita remató al arco para el primer tanto americanista. Después de ese gol, llegó el desconcierto para los jugadores de Cruz Azul, llegaron las entradas arteras y la pierna dura en cada disputa del balón, se inicio un leve conato de bronca en donde no paso a mayores y varias tarjetas amarillas salieron al aire. La tensión en el terreno de juego estaba es su mas alto índice.
Debido a esa gran tensión con que se jugaba, la máquina sufrió la expulsión de David Rangel minutos mas tarde tras una patada artera sobre la humanidad del americanista Kalusha, esto vino a mermar aún más el accionar de Cruz Azul. Por parte del América Luís Roberto Alvez Zaguinho estaba convertido en el hombre importante, era el líder y conducía al equipo con gran pundonor, remató de cabeza al arco, tiró de derecha, subió y atacó, bajó y defendió y al final estrello un remate en la base del poste que hubiera sido un golazo tras una hermosa jugada individual. Mas sin embargo el goleador del partido fue el mexicano Luís García quien con dos contundentes remates de hermosa manufactura dentro del área albiceleste sentenció el 3-0 decisivo.
Al final la máquina se descarrilo, la presión y el desorden hizo presa de sus jugadores y a consecuencia, el jugador Taboada saldría expulsado también para dejar a su equipo con nueve hombres al derribar de artera patada al recién ingresado Cuauhtemoc Blanco. El técnico cementero, nuestro bien conocido y actual técnico americanista Luís Fernando Tena, siempre fiel a su sistema miedoso y defensivo, no tuvo el valor para hacer un cambio importante y contrarrestar los embates americansitas para lograr algo importante ofensivamente a su favor, al contrario, dentro de su estrategia saco a Francisco Palencia, además de hacer entrar en la contención a Víctor Ruiz, simplemente para evitar que el América le llenara de goles su portería y tratar entonces de remontar en el juego de vuelta. Cabe recordar que aunque el Cruz Azul gano el juego de vuelta, los pupilos de Castelli los dejaron fuera tras un marcador global de 3-2.
Publicado por
Oscar Perales
martes 18 de septiembre de 2007
AMERICA VS SAN LUIS, Apertura 2003, fecha 8
Fue una jornada inolvidable aquel 20 de Septiembre del 2003, en partido correspondiente a la fecha 8 del torneo Apertura ’03. Las Águilas del América con Cuauhtemoc Blanco, Frankie Oviedo, Pavel Pardo y compañía, todos comandados por el técnico Leo Beenhakker, visitaron en el Estadio Alfonso Lastras al Club San Luís.
Fue un partido muy espectacular, sobre todo por el rendimiento de Cuauhtemoc Blanco, quien se hizo presente en el marcador tres veces, provoco un autogol en contra de San Luís y le acomodo el balón a German Villa para abrir el marcador al minuto 9 del primer tiempo. América salio a proponer el juego desde el principio, obligando al San Luís a encerrarse en su meta.
América logro abrir el marcador al minuto 9 por conducto de German Villa, con una jugada brillante y bien elaborada entre Frankie Oviedo y Cuauhtemoc Blanco, quienes fueron los hombres importantes en la media cancha del América. El gol tempranero obligo al San Luís a ir al frente, esto obviamente equilibro mas el accionar en el medio sector. La insistencia del San Luís fue tal que al minuto 20 el arbitro Eduardo Gasso decreto la pena máxima en contra del América, penal que por cierto fue mal cobrado por “tamandare” Marcelo de Faria y bien atajado por Adolfo Ríos. El primer tiempo concluyo con el marcador 1-0 a favor de las Águilas, el América ganaba pero no fue arrollador como se esperaba.
Al comienzo del segundo tiempo, una desconcentracion defensiva por parte del América provoco que Christian Ramirez cruzara a Adolfo Ríos para anotar un autogol y poner el empate en el tablero. América nunca se dio por vencido y así, se lanzo al frente a seguir proponiendo. Al minuto 5, un desborde de Frankie Oviedo por el lado derecho culmino con un centro al área y el remate de cabeza de “el loco” Abreu para anotar un gol, mas sin embargo, el tanto fue anulado por aparente falta en el área. Así se perfilaba el América para lanzar un contundente ataque dirigido a la meta del San Luís.
Al minuto 7 y tal vez como para compensar un poco, el señor Gasso marcó un penal a favor del América por supuesta falta sobre Abreu en el área. El tiro fue cobrado perfectamente por Cuauhtemoc Blanco. Al minuto 32, Blanco de nueva cuenta se apunto en el marcador con un tremendo golazo de primer nivel, descolgándose desde su propio terreno, limpio el camino y techo al arquero Edmundo Ríos para poner las cosas 3-1, la gran tarde de Cuauhtemoc recién comenzaba, pues al minuto 42 en otro contragolpe americanista, este provoco que el defensa Ignacio Mendoza estirara la pierna para marcar el 4-1 en contra y por si todo fuera poco, cuatro minutos mas tarde y ya en tiempo de reposición Cuauhtemoc Blanco ejecuto nuevamente de penal para dejar las cosas 5-1 como marcador final.
En resumen; se vio un América ordenado, con posesión del balón y bastante contundente ante el arco rival, las Águilas consiguieron su tercer triunfo al hilo y comenzaban a levantar el vuelo.
Publicado por
Oscar Perales
martes 11 de septiembre de 2007
AMERICA VS TIGRES, Invierno 98, fecha 5
Carlos Reinoso y Oswaldo Batocleti son dos técnicos exitosos que protagonizaron grandes epopeyas en su época gloriosa como jugadores con sus respectivos clubes, Reinoso con el América y Batocleti con los Tigres. Y es precisamente en aquel 30 de Agosto de 1998, correspondiente a la fecha 5 del torneo Invierno 98, que estos dos hombres se enfrentaron una vez mas, sin embargo, ahora lo hicieron desde el banco técnico del equipo de sus amores; ya que los Tigres fueron huéspedes de las Águilas en la cancha del Estadio Azteca.
Desde el comienzo del partido, ambas escuadras se entregaron a brindar un espectáculo y tratar de sacar el resultado favorable. Lo que aconteció después nadie, ni siquiera el mas ingenuo o el mas pesimista lo hubiera imaginado. América y Tigres protagonizaron uno de los partidos mas emocionantes y contundentes que jamás se recuerden, con un total de nueve goles anotados entre los dos equipos.
En trece minutos de juego, el América ya había anotado 3 goles, gracias a aquella contundencia, colectividad y agresividad que mostraban en cada partido, además de sus individualidades tales como Cuauhtemoc Blanco, quien inicio la jugada y puso el pase para el segundo gol; cobro un penal y después le puso la cereza al pastel con un hermoso gol casi al finalizar el encuentro. Vale la pena recordar que Cuauhtemoc Blanco fue el campeón goleador de ese torneo con 16 tantos.
Sin duda alguna este fue un partido con un accionar particularmente de ida y vuelta, y que tras cada situación de gol que generaba el América, Tigres también tuvo sus llegadas y oportunidades de gol frente al arco de Oswaldo Sanchez. Inclusive, la mas clara de las oportunidades la tuvo Saavedra quien parado solo frente a la portería y sin portero, fallo su disparo inclreiblemente, mandando el balón por encima del travesaño.
Los universitarios jamás bajaron los brazos, ni cedieron terreno al rival, estaban perdiendo el juego por circunstancias propias y ajenas; los fallidos remates de Nuñez, Hernandez y Saavedra hacían mella y contrastaban con la gran tarde del arquero Oswaldo Sanchez. Mas sin embargo, al minuto 30 cayo el gol felino por la vía del penal, cobrado exelentemente por “el diablo” Nuñez. Cinco minutos mas tarde debido a otra falla defensiva americanista Luís Hernandez estaba marcando el segundo tanto para su escuadra. El partido estaba ahora 3-2 y bastante caliente.
El los primeros minutos del segundo tiempo, Tigres empato el juego 3-3, era increíble como después de ir ganando 3-0, de repente ocurre el empate, la dirección técnica americanista no tardo en reaccionar y mover sus piezas y así, el América lograría otras tres contundentes anotaciones; al minuto 9, Richard Báez de remate de cabeza tras cobro de tiro de esquina, al minuto 16, Cuauhtemoc Blanco de penal cobrado magistralmente y al minuto 35 otra vez Cuauhtemoc en una jugada espectacular para anotar uno de sus mas hermosos goles. El marcador final fue 6-3 en un deleite de partido.
Publicado por
Oscar Perales
miércoles 5 de septiembre de 2007
AMERICA VS SANTOS, Verano 2001, fecha 2
Era el arranque del torneo Verano 2001, la expectativa giraba en torno a la polémica y explosiva contratación del internacional chileno Ivan “Bam Bam” Zamorano quien haría su debut y presentación sobre la cancha del Estadio Azteca con el cuadro de Coapa el 14 de Enero del 2001, precisamente en la fecha 2 de dicho torneo, justo ante la visita del Club Santos de Torreón.
El América contaba con un cuadro base desde el torneo anterior que lucia bastante interesante en el papel con figuras tal como Fabian Estay, Pavel Pardo, German Villa y Frankie Oviedo en la media cancha, Luís “matador” Hernandez y Zamorano que harían una mancuerna letal en la delantera, además de la capacidad de Braulio Luna patrullando el sector izquierdo.
Los primeros minutos de juego ante el Santos, fueron bastante abrumadores para la defensa santista que resistió los embates americanistas que caían a plomo, sin embargo desde el minuto 1 de juego, las Águilas se pusieron al frente en el marcador cuando Pavel Pardo cobro magistralmente un tiro libre enviando su servicio al área, para que de certero cabezaso Braulio Luna doblara a la zaga rival y al arquero.
A los 6 minutos, vino la buena, el momento esperado, terminaba toda especulación y polémica planteada durante la semana, Ivan Zamorano se inauguraba como goleador Águila después de una jugada de toques y pases cortos, de trasladar el balón de lado a lado y finalmente Braulio Luna sirvió a Zamorano un gran centro para este dejar atrás a su marcador y sacudir la red de Adrián Martinez con aquel ímpetu de raza goleadora. Seria el primero de tres goles personales esa inolvidable tarde.
El América continuaría ejerciendo un dominio territorial abrumador, hilvanaba jugadas de mas de siete pases mientras que el Santos no lograba cruzar la media cancha con mas de tres toques consecutivos, Rodrigo “el pony” Ruiz y Jared Borgetti simplemente no tenían conexión tanto entre si como con la línea media. El planteamiento defensivo americanista cerraba todos los espacios y recuperaba el balón muy rápido, German Villa estaba teniendo una gran tarde como pieza fundamental en ese sistema.
El 3-0 cayo al minuto 27, después de que Pavel Pardo lanzara un gran centro templado al área, mejor conocido como dardo envenenado buscando la cabeza de Zamorano quien nuevamente anticipo a su marcador y remato frente al arco para vencer al portero Martinez. El 3-0 era ya un marcador bastante pesado e influía en el animo del equipo visitante que necesitaba un replanteamiento táctico y acoplamiento entre sus líneas para sacudirse la presión. El 4-0 cayó 4 minutos mas tarde, otra vez por conducto de Zamorano a pase de Pardo quien filtro su servicio a la espalda de la defensa y coloco al chileno solo frente al arquero.
Para el segundo tiempo hubo ajustes tácticos por parte de Quirarte, ya que el Santos parecía una embarcación a la deriva y completamente a merced del América que continuaba mandando en el rectángulo de juego. Hacia el minuto 52, se produjo el 5-0 por conducto de Frankie Oviedo al rematar un certero cañonazo dentro del área, después de ser habilitado estupendamente por Fabian Estay. Minutos mas tarde, Ivan Zamorano saldría en substitución bajo una gran lluvia de ovación por parte de la afición que esa tarde colmó el Azteca para darle la bienvenida al nuevo ídolo.
El juego estaba decidido, no había mas que hacer, el América simplemente se replegaría para defenderse, mientras que el Santos intentaría atacar sin mayores complicaciones para la zaga azulcrema y el portero Adolfo Ríos. El gol de la honra para el Santos, caería al minuto 86 por conducto de Jared Borgetti para dejar las cosas 5-1 como marcador final y contundente.
Fue un gran inicio de temporada de aquel equipo americanista, fue el debut soñado de toda estrella internacional, las dudas y las expectativas se habían esfumado, la calidad del jugador era indiscutible, había llegado un crack a las filas del América, la afición que llego por miles al Estadio Azteca salió satisfecha del inmueble. El romance estaba dado y la travesía recién comenzaba.
Publicado por
Oscar Perales
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